San Sebastián, una larga tradición sanfabianina

Grutita de San Sebastián en sector El Corte.

Jorge Muzam

Numerosas generaciones hemos crecido contemplando, participando y muchos asumiendo con profunda fe esta celebración anual dedicada a San Sebastián. Seamos católicos o no, es una costumbre que está adherida a nuestro imaginario, sosteniendo un aspecto relevante de la identidad comunal.

Las celebraciones de antaño se realizaban con gran fervor y participación de las comunidades, principalmente cordilleranas, que se reunían en Roble Huacho y Los Sauces. Eran días de reencuentro, festividad y renovación de la fe.

La devoción por San Sebastián en la región de Ñuble está centrada en el Santuario de Yumbel. Hasta ese lugar llegan cada 20 de enero y 20 de marzo cerca de un millón de personas orando y peregrinando con velas en sus manos, algunos a pie y otros de rodillas, para pedir o devolver mandas al santo.

La celebración está conformada por un sincretismo cultural que mezcla lo tradicional campesino con lo católico, fortalecida por leyendas de milagros e historia local, convirtiéndose en un ícono de protección y fortaleza para la zona.

San Sebastián es un mártir cristiano venerado por la Iglesia Católica, patrón de los arqueros, soldados y atletas, e invocado como protector contra epidemias. Su imagen, comúnmente, se representa como un joven atado a un árbol o poste, con flechas incrustadas en su cuerpo.

Su origen en Chile se remonta al siglo XVII y está estrechamente vinculada a la historia de Yumbel.

Yumbel fue fundada en 1585 como un fuerte, llamado Fuerte San Felipe de Segundo de Austria, en honor al rey Felipe II de España y Austria. La construcción fue destruida por los araucanos y renombrado Fuerte de Santa Lucía de Yumbel en 1603. Todo esto ocurrió en el contexto de la colonización española en Chile, con el fin de reforzar las defensas en el borde del río Biobío, por la guerra de Arauco.

Durante su historia, Yumbel siempre fue un lugar de paso, principalmente desde y hacia Concepción. En 1655, una comunidad mapuche de la zona quemó Chillán, provocando que un grupo de soldados españoles huyera hacia Concepción, llevando consigo la imagen de San Sebastián. Al pasar por Yumbel, este grupo de soldados decidió enterrar la figura del santo a orillas del río Biobío, debido al peso que llevaban, esto, a cercanías de la ciudad.

La historia de San Sebastián con Yumbel comienza en 1663, ocho años después de su entierro. El santo fue encontrado, desenterrado y posteriormente llevado al fuerte, una zona amurallada de la localidad en ese entonces, a una capilla ubicada en lo que hoy es el sur de Yumbel. Ese mismo año, Chillán reclamó que la figura les pertenecía, por lo que hubo un juicio para decidir quién se quedaba con la estatuilla. Según la tradición de ese entonces, Chillán ganó. Pero al intentar llevar al santo a la ciudad que lo reclamaba, por un acto considerado divino, según los vecinos de Yumbel, los bueyes que lo llevarían hacia su destino no se movieron. Bastó que un niño tomara la imagen y la llevara a la capilla para que permaneciera en Yumbel hasta el día de hoy.

La primera misa fue el 20 de enero de 1663.


San Sebastián en San Fabián

En el documento San Fabián: mirando al futuro, mimeografiado en 1993, aparece un capítulo titulado Fiestas y tradiciones, dedicado a rememorar esta antigua celebración en nuestra comuna. Dado su alto valor informativo lo transcribimos in extenso:


"San Fabián, al igual que otras localidades, tiene su fe religiosa puesta en San Sebastián y San Fabián, que se celebran cada 20 de Enero y lo hacen de la siguiente manera:

La Fiesta "20 de Enero" se efectúa al interior de San Fabián de Alico, plena cordillera, en los lugares denominados Los Sauces, Pichirrincón y Monroy, en devoción al santo "San Sebastián". Esta se realiza por una manda hecha al santo, en la que principalmente se le pide buena crianza de animales durante el año y salud para su familia. Según como le haya respondido el santo en la crianza de sus animales, así es la cantidad de éstos que se sacrifican en su honor para el día 20 de Enero.

En estas fiestas no existen invitados, todas las personas que llegan donde se celebra el 20, como así le llaman, ya sean conocidas o desconocidas, son atendidas de la misma forma, todos entran a formar un solo grupo, donde todo, es compartido, incluyendo tallas y anécdotas que algunos cuentan, acompañados por los abundantes asados al palo y el infaltable vino tinto que acompaña a éstos y el vino blanco para el ponche de duraznos.

La fiesta misma comienza el día 19 en la tarde, apenas se ha terminado de rezar la novena de San Sebastián y el dueño de casa o quien hizo la manda le dedica al santo la novena acabada de rezar. Por lo general estas fiestas son animadas con la música de cantoras que suelen juntarse o haberles solicitado con anticipación su presencia para ese día. En estos últimos años ha penetrado bastante la radiocassette o tocadisco a pilas en estas fiestas, lo que le ha quitado la importancia que tiene la música folclórica neta de la zona; pero eso tampoco quita la devoción y fe que se tiene por el santo.

Estas fiestas, por lo general duran 2, 3 y 4 días, dependiendo de la cantidad de asistentes y de cuántos animales se sacrifiquen en honor al santo; éstos pueden ser chivos, corderos o una vaquilla, y la fiesta no termina hasta que todo se ha consumí. do. Esta creencia y fé aún está vigente, con los mismos caracteres y costumbres de otra época.

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Por otro lado, existen actualmente en San Fabián diversas grutitas dedicadas a San Sebastián. La principal está ubicada en el sector El Corte. Otra, a un costado del camino a Roble Huacho. Y también hay grutitas en muchos jardines de hogares sanfabianinos. El culto a San Sebastián es muy antiguo. En algún momento esta fe traspasó la cordillera y se propagó con fuerza en los poblados del norte de Neuquén. Prueba de ello es que desde 1946 se celebra de manera ininterrumpida en el poblado de Las Ovejas la Fiesta Patronal de San Sebastián, congregando a miles de fieles y peregrinos de diferentes localidades que llegan a cumplir promesas, agradecer y reencontrarse con una devoción que atraviesa generaciones y donde es común compartir una sopa de arriero, chivito y pan con chicharrones.

San Sebastián en Las Ovejas, Argentina.

San Sebastián en Roble Huacho.

San Sebastián en Roble Huacho.

San Sebastián en El Corte.

Procesión de San Sebastián, sector Los Sauces.

Procesión de San Sebastián. Sector Los Sauces.

Grutita sector El Corte.

Grutita El Corte.

Grutita El Corte.


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